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El Departamento de Estado de EE.UU. emitió un comunicado en X en el que afirmaba que los buques del Gobierno estadounidense podían transitar por el Canal de Panamá sin pagar tasas, lo que, según indicaron, ahorraría millones de dólares al Gobierno de EE.UU.
Anunciaron además que esto reflejaba una nueva política para facilitar el tránsito de sus embarcaciones. En respuesta a estas declaraciones, el presidente de Panamá, José Mulino, reaccionó con firmeza, desmintiendo la afirmación y calificándola de “falsa”.
Mulino dejó claro que, según la Constitución y la legislación panameña, no tiene la autoridad para fijar los peajes en el Canal, una responsabilidad que corresponde a las leyes que rigen el funcionamiento del paso interoceánico. El mandatario calificó las declaraciones de EE.UU. como “intolerables” e instó a la comunidad internacional a ser consciente de los hechos reales, rechazando cualquier intento de tergiversar la situación sobre el manejo del Canal de Panamá.
La controversia sobre el paso de barcos estadounidenses sin pagar peajes resalta las tensiones diplomáticas que pueden surgir en temas relacionados con la soberanía de Panamá y su control sobre el Canal, un paso clave para el comercio global. La postura del Gobierno panameño subraya el firme compromiso de mantener el Canal como un activo clave de la nación y regulado según las normativas nacionales e internacionales.